Laria es el equipo comercial con IA de tu inmobiliaria. Contesta a cada consulta en segundos por WhatsApp, cruza lo que busca esa persona con tu cartera, coordina las visitas y cada semana le cuenta al propietario qué está pasando con su inmueble.
Ninguna se arregla con más portales ni con más anuncios: se arreglan atendiendo lo que ya tienes.
Zonas, precios, características, disponibilidad: responde al momento con tu cartera real, también de madrugada y en fin de semana. Sin inventar nada.
El cliente describe lo que busca en lenguaje normal —o en un audio— y recibe al momento las fichas de todo lo que encaja, ordenado por lo que más le cuadra.
Del cliente al inmueble y del inmueble al cliente. Cuando entra una propiedad, avisa a los contactos dormidos a los que les va — sin repetir nunca la misma propuesta.
Zona, presupuesto, financiación y urgencia de mudanza dan una puntuación de 0 a 100. Tu equipo llama primero a quien de verdad puede comprar.
Recordatorio el día antes con confirmación. Si alguien cancela, ese hueco se le ofrece automáticamente a otro interesado en el mismo inmueble.
Unas horas después de la visita se pregunta qué frenó al cliente. Eso, repetido tres veces, es el argumento que convence al propietario de bajar el precio.
Cada semana, por WhatsApp: visitas hechas, qué dicen los que ven el departamento y cómo va frente a inmuebles parecidos. Es lo que renueva los mandatos.
Ninguna etapa se marca a mano. Se deduce de hechos: si tiene criterios, si se le propuso algo, si visitó, si ofertó. El panel enseña lo que de verdad ha pasado.
Los inmuebles entran por API desde tu sistema actual. Nadie tiene que migrar nada ni aprender otra herramienta: se enchufa encima.
Detecta el idioma y responde en él. Comprador internacional atendido a su hora y en su lengua, sin que tengas a nadie despierto.
Genera las piezas y los carruseles de tus inmuebles con tu marca y tus datos reales, listos para publicar en tus redes — y nada sale sin que tú lo apruebes antes.
Leads calientes, visitas del día y qué necesita tu atención, en tu WhatsApp. Y puedes preguntarle a la cartera lo que quieras.
Si nadie de la cartera cumple los tres criterios, no se contesta «no tenemos». Se ensancha un poco —hasta un 15 % más de presupuesto, un ambiente menos, el barrio de al lado— y se ofrecen las que se acercan, diciendo en qué se desvía cada una. Lo que nunca se toca son los innegociables: si dijo «con cochera, sin discusión», jamás verá uno sin cochera.
Cada contacto lleva una temperatura de 0 a 100 que sale de hechos: si visitó, si resolvió cómo lo paga, si tiene fecha para mudarse, cuántos días lleva callado. Y una línea que dice qué hacer — «ya fue a ver, lo que le frena es el dinero» — en vez de una etiqueta que no le sirve a nadie.
El mismo cliente entra por WhatsApp, por correo y por el formulario de la web, y acaba tres veces en la base. Quien lo llama tiene delante media historia. Las fichas que comparten teléfono o correo se unen solas, arrastrando su historial; las que solo se parecen se proponen y las confirmas tú.
Cada uno tiene una tarea, la hace cada día y te reporta por WhatsApp. Estos seis son los de una inmobiliaria y vienen en el plan Completo —en Atención vienen El Captador y El Reactivador—. Hay otros doce generales que puedes añadir desde $ 15.000 al mes, con packs a partir de tres — más abajo está la tabla.
Contesta al lead en segundos, pregunta lo que hace falta para cualificarlo y le pone nota. Al equipo le llega ya ordenado por quién está listo para comprar.
Cruza cada demanda con tu cartera en los dos sentidos. Cuando entra un inmueble, avisa a los contactos dormidos a los que les encaja — esos que ya pagaste por captar.
Recuerda cada visita el día antes y pide confirmación. Si alguien cancela, ofrece ese hueco a otro interesado. Ningún agente cruza la ciudad para nada.
Después de la visita pregunta la impresión de verdad: qué frenó, si volvería con la pareja, si haría oferta a otro precio. Eso deja de perderse.
Alguien preguntó hace tres meses, no había nada que le encajara y se fue. Hoy entra en cartera justo lo que buscaba y no se entera. El Reactivador le escribe — una sola vez, y solo cuando de verdad hay algo que enseñarle.
Cada semana le manda al propietario sus visitas, las objeciones recogidas y cómo va su inmueble frente a otros parecidos. Es lo que renueva las exclusivas.
Los inmuebles entran por API desde el CRM que ya usas, o los das de alta en el panel. No hay migración ni cambio de sistema.
Número oficial de tu inmobiliaria, verificado con Meta. Tus clientes escriben donde siempre — ahora alguien contesta siempre.
Panel con cartera, demandas, visitas y embudo. Y los seis agentes trabajando cada día, con lo que hacen registrado y a la vista.
Preferimos decirlo antes de la demo. Laria es la capa de atención y captación que se enchufa encima de lo que ya tienes — no pretende sustituirlo todo.
Ni Zonaprop, ni Argenprop, ni MercadoLibre, ni ningún otro. Tus anuncios los sigues gestionando donde los gestionas hoy; nosotros trabajamos la conversación y el emparejamiento.
Ni arras, ni mandatos, ni contratos de alquiler. Es responsabilidad legal que no asumimos: eso lo firma tu asesoría, como hasta ahora.
No. Los inmuebles entran por API desde el sistema que ya usas, y tu equipo sigue trabajando donde trabaja. Laria añade la capa de atención por WhatsApp y el emparejamiento; no sustituye tu gestión.
No, y es deliberado. Hasta que hay visita concertada, el cliente ve zona, características y precio. La dirección exacta se envía solo con la visita agendada — protege tu trabajo de captación.
No inventa: lo dice con naturalidad y avisa a tu equipo para que lo atienda una persona. Cada caso escalado queda registrado en el panel.
Solo dentro de la ventana de servicio de WhatsApp —es decir, a quien ha escrito en las últimas 24 horas— y nunca dos veces la misma propuesta. Quien pide no ser contactado deja de recibir mensajes al instante, sin excepciones.
Para las dos. Cada demanda y cada inmueble llevan su operación, y el emparejamiento nunca cruza una con otra.
Sí. De hecho es donde más se nota: nadie te cubre el teléfono cuando estás mostrando un departamento, y ahí es cuando entran los leads.
En Google Cloud, en su región de Brasil —no en Europa ni en Estados Unidos—, cifrados y separados por inmobiliaria. Tratamos los datos conforme a la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales, y el consentimiento se gestiona en cada conversación.
Cuéntanos cómo trabaja tu inmobiliaria y te enseñamos Laria funcionando con tus propios inmuebles. Sin compromiso.
Pedir una demo →Laria no es un chatbot más. Es el equipo comercial que hace tres cosas por tu inmobiliaria: atender al lead que entra de noche, emparejarlo con lo que de verdad le encaja y tener al propietario informado sin que llame.
Entra desde el portal cuando la oficina está cerrada, y para las diez de la mañana ya ha hablado con otras tres agencias. Laria le contesta en el momento, le pregunta lo que hace falta y le pone nota para que tu comercial empiece por arriba.
Entiende «un tres habitaciones cerca del colegio, con ascensor y hasta 250.000» y lo cruza con tu cartera. En los dos sentidos: también avisa de qué demandas encajan con un inmueble nuevo. Y cada resultado viene con el motivo por el que encaja.
Cada semana recibe su informe: cuántos han preguntado, cuántos han visitado y qué han dicho. Escrito con reglas y no con IA, porque un propietario que recibe un número inventado no vuelve a fiarse de nada.
Precios en pesos argentinos, sin impuestos. Sin permanencia oculta, sin subidas obligatorias y sin letra pequeña.
Que ningún lead se enfríe esperando.
El que recomendamos: de la primera pregunta a la firma.
Varias oficinas con un CRM común.
El Completo trae los seis de la lista de arriba, sin coste por agente. Atención trae dos: El Captador y El Reactivador.
Hay 18 disponibles en total —los seis del vertical y doce generales, como El Rescatador o El Unificador—. Los que no vengan en tu plan se añaden cuando quieras, de uno en uno o por packs, y cuantos más, menos cuesta cada uno.
| Agentes de más | Al mes | Sale a |
|---|---|---|
| Sueltos | $ 15.000 c/u | 15.000 |
| Pack de 3 | $ 36.000 | 12.000 |
| Pack de 8 | $ 72.000 | 9.000 |
| Toda la plantilla, los 18 | $ 96.000 | 8.000 · solo en Completo |
Un aviso para que no hagas la cuenta después: desde dos adicionales sueltos, por poco más tienes el Completo entero —seis agentes, cuatro cuentas, el emparejamiento, las visitas y el informe al propietario—.
Se cuentan las personas que entran al panel con su usuario y su contraseña. Cada una adicional son $ 15.000 al mes y se activa en el momento.
Las fichas de equipo —las que sirven para repartir visitas, asignar conversaciones o pintar la agenda por comercial— no tienen tope ni coste. Puedes tener quince y pagar por las dos o cuatro que de verdad entran a mirar los datos.
Meta cobra por cada plantilla —los mensajes que inician una conversación—. Responder a alguien dentro de su ventana de 24 horas es gratis, y eso es la mayor parte de lo que hace el asistente: no consume nada.
Cada plan incluye una cantidad al mes: 500 en el básico y 1.000 en el completo. A partir de ahí se te cobra exactamente lo que nos cobra Meta, sin recargo ni margen, desglosado en la factura.
En la práctica inmobiliaria normal apenas gasta en plantillas: casi todo lo que hace el asistente es responder, y responder es gratis. Donde sí se nota es en los envíos masivos fuera de la ventana de 24 horas. Si tu caso es ese, dínoslo antes y lo dimensionamos juntos.
Cuéntanos cómo es tu inmobiliaria y te lo enseñamos funcionando con tus propios casos. Sin compromiso.
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